El periodontograma registra sondaje, sangrado, recesión y movilidad pieza por pieza, de forma gráfica.
Se crea desde el tratamiento y queda guardado con su fecha, lo que permite comparar el antes y el después de una terapia periodontal.
Esa comparación es lo que hace que el paciente entienda por qué debe seguir viniendo: un número que mejora convence más que una explicación.